El Servicio de Cardiología Intervencionista del Nuevo Hospital San Roque llevó a cabo por primera vez un implante de válvula aórtica transcatéter –TAVI–, un procedimiento cardiovascular mínimamente invasivo que permite reemplazar la válvula aórtica del corazón sin necesidad de realizar una cirugía tradicional.
La intervención se realizó a una persona de 67 años que presentaba una afección severa en la válvula aórtica. Tras responder exitosamente al procedimiento y presentar una recuperación rápida y favorable, el paciente ya fue dado de alta médica.
En la actualidad, el procedimiento TAVI se consolida como una alternativa segura y de vanguardia frente a la cirugía tradicional en quirófano para aquellos pacientes cuya condición de salud hace que la vía convencional no sea viable.
Marcelo Oliva, a cargo del mencionado Servicio, destacó: “Cuando esta válvula se enferma, hay que cambiarla a través de una cirugía de corazón abierto; pero en algunos casos, las condiciones del paciente no soportarían dicha intervención. Es aquí donde se opta por este implante mínimamente invasivo”.
“Este logro reafirma el compromiso permanente del hospital con la innovación, la capacitación de sus equipos y la excelencia asistencial, consolidando a nuestro hospital como referencia en cardiología intervencionista”, agregó Oliva.
Con esta primera intervención, se amplía el acceso de la población a tratamientos cardiovasculares de máxima complejidad que hasta hace poco solo podían realizarse en el sector privado o en centros altamente especializados como el Hospital Córdoba.
“Fue fundamental el trabajo mancomunado entre los servicios de Terapia Intensiva, Cirugía Vascular y Anestesiología, demostrando que la integración de distintas especialidades permite ofrecer tratamientos de excelencia dentro del sistema público de salud”, finalizó el especialista.


Acerca de la intervención
El implante valvular aórtico transcatéter (TAVI) es una técnica mínimamente invasiva que permite reemplazar una válvula aórtica severamente enferma mediante un catéter, que se ingresa por la pierna, sin necesidad de realizar una cirugía a corazón abierto.
Esta intervención resulta fundamental para pacientes seleccionados que no son candidatos viables para una cirugía convencional en quirófano debido a su condición clínica.
Entre sus principales beneficios se destacan la reducción del riesgo quirúrgico, un período de internación sustancialmente menor, una rápida recuperación —que permite el alta a los pocos días— y una mejora significativa en la calidad de vida.














