
Las intervenciones incluyen mejoras en alcantarillas, desagües y cunetas, además del enarenado de más de 700 kilómetros de caminos rurales.
Los trabajos buscan mejorar el escurrimiento del agua, reducir el riesgo de anegamientos y preservar la conectividad de las comunidades rurales y la circulación de la producción agropecuaria.













