Incertidumbre

"El próximo presidente, sea quien sea, asumirá con una navidad muy parecida a la del 2002, si es que asume en diciembre y no encontramos una entrega anticipada del mandato con asamblea legislativa en el medio".

20 de octubre de 2023 Luciano Giuliani
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Si algo caracteriza estos días es la incertidumbre, el temor a lo desconocido. El domingo es un punto de inflexión en el que el voto popular decidirá como continúan las cosas en Argentina.

El enojo parece haber cedido paso al miedo en el ánimo de la gente, hay una sensación de resignación en que lo que se viene no será mejor en el corto plazo y si algo falta es esperanza.

¿Qué votará la gente el próximo domingo?

Los escándalos de corrupción que en otro momento podrían haber cambiado radicalmente una elección parece no influir en una sociedad que tiene como principal preocupación llegar a fin de mes, aunque el poder adquisitivo del salario se haga trizas con la inflación.

Es evidente que la mayoría de los argentinos hace rato empezaron a achicar gastos, nos acostumbramos a ver como primeras marcas a pindonga y cuchuflito mientras los que ocupan los lugares centrales de la política toman un champagne dom perignon sin la más mínima culpa.

A esta altura del año pueden verse los primeros panes dulces rondando los mil pesos, lo que equivale a un dólar al cambio actual, una sidra un poco por encima del pan dulce y todo esto aún sin las especulaciones de precio propias del mes de diciembre.

El próximo presidente, sea quien sea, asumirá con una navidad muy parecida a la del 2002, si es que asume en diciembre y no encontramos una entrega anticipada del mandato con asamblea legislativa en el medio.

Por otro lado, el próximo gobierno tendrá que resolver un conflicto institucional generado en este gobierno, el juicio político a la Corte Suprema, un dato no menor, teniendo en cuenta que quien se haga del manejo del poder ejecutivo nacional deberá aplicar un ajuste para equilibrar una economía totalmente descalabrada y con una clase política que buscará en los tribunales del fuero contencioso administrativo la resolución de conflictos que generará la misma política y la ausencia de diálogo o la búsqueda de consensos en el Congreso.

Sergio Massa, hábil de reflejos anunció de forma rimbombante que si gana convocará a un gobierno de unidad nacional, pura demagogia, cuando es su gobierno el que impulsa un conflicto de poderes y no logra un consenso con los gobernadores en temas como las cajas de jubilación.

Si la mejor definición de estos días es incertidumbre y esa palabra determina cierta parálisis en la acción, a partir del lunes tanto la economía como la política se moverán vertiginosamente.

En caso de ballotage con la pirotecnia electoral propia de esa instancia democrática, y de lo contrario con un cimbronazo que puede desencadenar desde la renuncia de Sergio Massa a una eventual asamblea legislativa.

Hasta ahora, este próximo domingo 22 de octubre parece ser el día más importante en el futuro de los argentinos.

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